¿Porqué y cómo disminuir el uso de la sal?

En la alimentación, la sal puede provenir de alimentos elaborados, ya sea porque son particularmente ricos en sal (platos preparados; carnes procesadas como el tocino; el jamón y el salame; quesos; tentempiés salados; fideos instantáneos; jugos en polvo; caldos instantáneos; etc.).

Porque suelen consumirse en grandes cantidades (pan y productos de panificacion como criollos, galletas, facturas, etc), también porque se añade sal a los alimentos durante la cocción (en forma de caldo o cubos de caldo) o bien se coloca algún producto en la mesa para añadirle a las comidas (salsa de soja, salsa de pescado, mostaza, kétchup, sal de mesa).

 

Si bien el sodio es un nutriente esencial; necesario para mantener el volumen plasmático; el equilibrio ácido básico; la transmisión de los impulsos nerviosos y el funcionamiento normal de las células;

 

el exceso de sodio tiene consecuencias para la salud; en particular la hipertensión arterial.

 

El sodio está presente incluso en alimentos naturales como frutas; verduras; carnes y lácteos; por lo que no es necesario para el organismo anexar la sal de mesa en nuestro consumo.

 

El elevado consumo de sodio; y la absorción insuficiente de potasio contribuyen; a la hipertensión arterial; aumentan el riesgo de cardiopatía y accidente cerebrovascular. Además: durante el embarazo: puede producir preeclampsia o eclampsia; afectando a la salud del bebé y la madre.

 


CONSEJOS PARA DISMINUIR CONSUMO DE SAL:

 

  • Evitar agregado de sal durante la preparación de los alimentos.

 

  • Evitar poner saleros en la mesa.

 

  • Limitar el consumo de tentempiés salados (snacks, sopas, aderezos, jugos en polvo).

 

  • Limitar el consumo de alimentos procesados, panificados (galletas dulces y saladas, criollos, facturas, milanesas de soja ya preparadas, entre otros.), gaseosas, fiambres y quesos duros.

 

  • Optar por alimentos naturales (frutas, verduras, carnes, lácteos) y cocinarlos en diversas formas.

 

  • Condimentar con hierbas aromáticas variadas como laurel, albahaca, romero, orégano, provenzal o especias como pimienta, pimentón, ají,nuez moscada, etc.

 

  • También se pueden utilizar jugo de limón, cebolla o ajo para resaltar sabores.

 

  • Escoger productos en su versión hiposódica.