¿Existe algún medicamento que ayude a bajar de peso?

En la década de 1950-1960 se utilizaban diferentes anfetaminas en el tratamiento de la obesidad. Estos fármacos lograban una pérdida fácil y rápida de peso a costa de generar problemas psiquiátricos, insomnio y adicción. Posteriormente se pusieron de moda los “médicos pastilleros” (que aún hoy existen lamentablemente) .

 

Estos falsos homeópatas prescriben recetas magistrales, que se hacen preparar en una farmacia. Estas “pastillas mágicas” contienen un conjunto de drogas, ninguna de ellas aprobadas para su uso en obesidad, como: diuréticos, hormonas, ansiolíticos, antidepresivos, entre otras. Este cóctel desastroso produce descenso de peso a costa de la deshidratación (pérdida de líquido), genera trastornos hormonales y problemas psíquicos, el menor de ellos el insomnio. Por supuesto que el peso pérdido se recupera rápidamente (efecto rebote)

Esta lamentable historia hace que muchas personas desconfíen de los medicamentos para bajar de peso. Lo cierto es que no existen pastillas “mágicas”, pero si contamos con varios medicamentos aprobados especialmente para el tratamiento de la obesidad. También existen suplementos (sustancias extraídos de alimentos) que pueden resultar útiles en el proceso de descenso.

 

El único indicado para prescribir un fármaco específico para el tratamiento de la obesidad es el médico especialista en Nutrición o Nutriólogo.

 

Hay fármacos que actúan a nivel metabólico, reduciendo la insulinoresistencia. Otros actúan directamente sobre los centros del hambre, reduciendo el apetito. Existen medicamentos que reducen la ingesta compulsiva y ayudan a personas con atracones o picoteo constante. Por último existen otros que reducen la absorción de algunos nutrientes.

En relación a los suplementos existen varias sustancias de origen natural que pueden ayudar. Todos los suplementos tienen un efecto moderado, por lo que siempre deben estar acompañados del cambio alimentario y el seguimiento profesional. Hay sustancias que aumentan levemente el gasto energético, otros provocan distensión del estómago, produciendo saciedad. También existen suplementos que reponen la microbiota, permitiendo el desarrollo de bacterias beneficiosas.

 

Un último aspecto en relación a los medicamentos: existen medicamentos que se utilizan con otros objetivos (por ejemplo algunos antidepresivos, o corticoides), que provocan aumento de peso. En este caso es fundamental determinar en conjunto con el profesional que lo indicó cuál el riesgo/beneficio de su utilización y evaluar si existen alternativas.

 

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